Ante más de 300 líderes regionales, se cuestionó el impacto de la polarización política, las obras inconclusas y la crisis hospitalaria en el departamento.
Durante un encuentro con más de 300 líderes de distintos municipios del departamento, se analizó el impacto que tienen las disputas políticas individuales en el rezagamiento socioeconómico de la región. Durante la reunión, se cuestionó la polarización y se hizo un llamado a redefinir los conceptos de gobernanza, priorizando las necesidades de los más de un millón de habitantes del Magdalena por encima de los intereses partidistas.
Cuestionamiento sobre la gestión pública y los recursos
El debate central giró en torno a la eficiencia en el uso de los recursos públicos, la ejecución de obras de infraestructura y la prestación de servicios esenciales. Entre los puntos señalados se destacaron:
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Infraestructura vial: Se cuestionó el estado de las vías de comunicación que presentan deficiencias pese a su reciente entrega.
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Crisis hospitalaria: Se examinaron las fallas en la operatividad de los centros de salud de primer nivel y la asignación presupuestal frente a prioridades administrativas y asistenciales.
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Veeduría ciudadana: Se enfatizó en la necesidad de fiscalizar el destino de los recursos públicos para garantizar el bienestar de las comunidades vulnerables del departamento.
Llamado a la unidad departamental
Los sectores congregados coincidieron en que el progreso del Magdalena requiere superar las divisiones partidistas y enfocar los esfuerzos institucionales en resolver problemáticas históricas en materia de salud, empleo e infraestructura vial. Asimismo, se recalcó que la gestión administrativa debe responder a las demandas de toda la ciudadanía, sin distinciones políticas.