La tranquilidad de dos comunidades del departamento se vio interrumpida este fin de semana por hechos violentos que dejaron como saldo dos personas fallecidas en circunstancias que son materia de investigación por parte de las autoridades.
El primer caso se registro en el corregimiento de Palmira, fue hallado el cuerpo de Edgar Ibarra Granados, de 30 años, maniatado y con un letrero ensangrentado cuyo mensaje no ha podido ser descifrado. El hallazgo generó preocupación entre los habitantes, quienes alertaron de inmediato a la Policía Nacional.
La zona fue acordonada por unidades de vigilancia comunitaria y posteriormente funcionarios del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín realizaron la inspección técnica y el levantamiento del cadáver, trasladado a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Durante la diligencia judicial, los peritos confirmaron que la víctima presentaba signos de violencia y manchas de sangre, lo que refuerza la hipótesis de un ataque directo.
Por otra parte, en el corregimiento de Tasajera, la inauguración de un nuevo establecimiento comercial terminó en tragedia. Según el reporte oficial de la Policía Metropolitana de Santa Marta, dos sujetos a bordo de una motocicleta irrumpieron en el local denominado Billar El Caimán. El parrillero descendió, ingresó al lugar y, tras identificar a Yeiser Canchano Ayala, le disparó en dos ocasiones a corta distancia.
El agresor huyó junto a su cómplice en la motocicleta, mientras familiares y amigos trasladaban de urgencia a Canchano al Hospital San José de Puebloviejo. Pese a los esfuerzos médicos, los proyectiles comprometieron órganos vitales y se confirmó su fallecimiento minutos después de su ingreso.
Las autoridades mantienen las investigaciones abiertas en ambos casos, mientras la comunidad exige mayor presencia institucional y medidas de seguridad que permitan frenar la creciente ola de violencia en la región.











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